KACEROLADAS

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Ansiolíticos y otras hierbas


Hace tiempo que no cuento nada interesante en el blog, no es que esté cansada de él, creo que es más bien la depresión que se respira en el ambiente la que hace que no tenga ganas de contar nada. Veo a la gente por la calle con el ánimo muy bajo, caras serias, ceños fruncidos, y eso se contagia. En los casi 6 km. diarios que recorro todos los días por el centro de la ciudad veo de todo, sobre todo durante el camino de vuelta a casa, inmigrantes revolviendo en la basura, y gente que no es inmigrante quizás como tú o yo, buscando comida en el contenedor que está al lado del supermercado a la hora del cierre, percibo mucho desaliento, desánimo, tristeza, la gente ya no camina con alegría, deambula con ese aire de melancolía de no saber que más les puede pasar ya. 
La menda en cuestión prefiere no salir de casa, porque si ya tengo una natural tendencia a verlo todo negro encima solo me falta deprimirme más con lo que veo alrededor, y no es broma lo que digo, hace un par de años tuve que ir al médico por unos picores muy fuertes que me entraban de repente incluso en mitad de la noche despertándome. La doctora en cuestión me recetó una pomada tras otra sin que me hiciera efecto ninguna, las últimas ya corticoides. Me derivó al especialista y despues de comprobar que no tenía ninguna infección y las rojeces que me salían desaparecían al rato de dejar de rascarme, me dijo que tenía un tipo de dermatitis que creaba mi cuerpo porque sí, ¡jatetú! a otros les da por dar cabezazos contra la pared, a mi por hacer que mi propio cuerpo se queje, algo así como una enfermedad psicosomática. Me recetó una pomada (Tacrolimus) cuyos efectos secundarios son peores que lo que pretende curar. Como la cosa no mejoraba, volví a mi doctora y terminó por darme unas pastillas, y ahí acertó, resulta que las pastillas en cuestión son para la ansiedad, ¡claro, ahí estaba el problema! Desde luego picores casi no tengo, pero tengo mucho sueño y duermo de un tirón cuando la tomo.
Esto me recuerda que alguien me habló de un libro que trataba acerca de que llegará un día en el que todos vivamos con nuestra ración diaria de Prozac y tal....¿cómo se titulaba? ¿Será éste el día?



"Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados"
(Brad Pitt en El club de la lucha)

All fades by Max Melvin on Grooveshark

7 comentarios:

Kassiopea. dijo...

Pues nada, a no deprimirse. El tema está jodido pero supongo que algún día saldremos de esta.

Kikas dijo...

Bienvenida al club. Yo tambien somatizo con una especie de dermatitis. Cuando estoy terriblemente presionado, o bien me da un pico de fiebre que me dura 1 día, o me pican las orejas o....bueno, eso es para un blog de mayores de 18 años.
Lo bueno de esto es que el ser humano está preparado para soportar casi todo y cuando ha pasado...se nos olvida (Y así repetimos la historia)

alvaro Locx dijo...

Hola

Me ha gustado mucho tu blog. y este post y lo Brad Pitt.

Yo por el contrario tengo una tendencia a ver todo con entusiasmo y me cuesta ver la realidad como es y no mi mundo feliz.

Besos.

Emilio Manuel dijo...

Estamos todos jodidos, menos los alemanes, los del FMI y BM, el resto de ciudadanos del mundo, estamos para que nos cojan en angarillas.

Un abrazo y aun sabiendo que la cosa se va a poner peor, no te deprimas, te van a dar lo mismo.

Dean dijo...

Creo que el gran problema de toda esa gente que ves por ahí en la calle, es su optimismo, siguen creyendo que la virgen se les va a aparecer y tendrán su milagro. Los pesimistas como tu son imprescindibles para cambiar este mundo, si creemos que el vaso está medio lleno, nada haremos para que se termine de llenar. Las cosas pueden ir a peor y por eso debemos estar preparados, sacar fuerzas de donde no las tengamos para afrontar cada nueva sorpresa que venga de manos de los malvados que están en el poder.
Un saludo.

Antonio Rodriguez dijo...

Yo muchas veces me pregunto, como puede haber gobernantes, del signo político que sea, que tomen medidas a sabiendas que eso va a provocar la miseria de sus propios votontes y continuen durmiendo como si no pasara nada.
Salud, República y Socialismo

Juan Carlos dijo...

Lo malo de la depresión es que se retroalimenta. Tanto en las personas como en los países. A ver cuándo se inyecta prozac en la economía...
Salu2