KACEROLADAS

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¿Te acuerdas...




de cuando veraneábamos en la playa de Baltar (Portonovo)?
Años 80, aún se permitía la acampada libre, mucho sol y playa, odiaba la hora del crepúsculo cuando se escondía el sol hasta que desaparecía por completo porque salían de la arena, de la zona entre la playa y la carretera unos bichos voladores parecidos a escarabajos, creo que se llaman escornabois, pero yo los llamaba bichos ciegos. Tenían la maldita costumbre de chocar, como si estuvieran ciegos, con cualquier cosa y si te pillaban enmedio te golpeaban la cara o se enredaban en el pelo. Cuando llegaba esa hora me metía en la tienda de campaña hasta que se escondía el sol por completo.
Una anécdota que no olvidaré:
cierto viaje en barca neumática por la bocana del puerto de Portonovo que pudo derivar en tragedia cuando el remero, impotente ante las fuertes corrientes, me gritaba:
"Bájate...échate abajo"
Menda iba sentada en el borde de la barca y la neurona que me funcionaba por entonces no hizo bien la conexión entre "bajarse" y "al fondo de la barca", sino que lo interpretó como un "bajarse" "al fondo del mar", con lo que opté por terminar de bloquear la neurona y quedarme tiesa como un garrote (yo de aquí no me muevo).
¡Qué romántico! ¡Perdidos en el océano!



Playa de Montalvo (Sanxenxo) , finales de los años 80, todavía se permitía la acampada libre y allí estábamos, un montón de tiendas de campaña de amigos, buenas pandillas, familias enteras y dónde aprendí a nadar.
Anécdotas:
La manera de divertirnos era hacer putadas los chicos a las chicas y viceversa. Nosotras echábamos agua dentro de las tiendas de los chicos para mojar los sacos de dormir y ellos llenaban tarros con pulgas y los metían dentro de la tienda de campaña de las chicas.
Recuerdo que algunas tardes nos sentábamos en lo alto de la duna que se ve en la tercera foto de cara al mar y coreábamos:
"Respirar,
a pleno pulmón,
la brisa marina que sube y que baja del fondo del mar"

primero muy bajito y conforme repetíamos la cantinela íbamos subiendo el volumen hasta acabar a grito pelado.
Otra anécdota tiene que ver con que poníamos mensajes en una botella como si de un naufrago se tratara y la semienterrábamos en la orilla de la playa. Rápidamente nos escondíamos detrás de las dunas para observar si alguno de los que paseaban por la playa "picaban".

Cuatro cosas hay que nunca vuelven más:
una bala disparada, una palabra hablada,

un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Proverbio árabe

12 comentarios:

ulises dijo...

Ahora sólo promocionan su microclima par ganar más turistas, eso sí, ocupando apartamentos y hoteles.

Elisabeth dijo...

son unas fotos muy bonitas


besitosss

Balovega dijo...

Buenas noches

Paso solamente para darte las gracias por tus bellas palabras en casa y a la vez, desearte un bello fin de semana.

Muy lindas las fotografías

Un abrazo de lindos sueños.

Juan Carlos dijo...

Anda que no han cambiado de entonces acá. Lleno de casas, de pisos, de asfalto. Aún así sigue teniendo su aquel. Me acuerdo de la playa de Bascuas bajando a ella de piedra en piedra. No es de extrañar que fuera de las pocas nudistas. Ahora tiene casas casi en el borde.
Salu2

Stultifer dijo...

Ah.

Juanjo dijo...

Esos recuerdos son los que enriquecen nuestra vida
Besos

Dean dijo...

Las fotos muy acordes con los recuerdos, todo muy bonito.
Un saludo.

Amal dijo...

Esas vivencias nunca se olvidan, los bichillos que tú dices también se llaman vacalouras, hace años que no veo ninguna, mira que me daban miedo jajaja

Las fotos son muy bonitas, ha cambiado un poco todo, pero sigue conservando su encanto.

Un abrazo

Ciberculturalia dijo...

Entrada muy romántica. Cuántos recuerdos!
Besos

Nueve dijo...

Qué recuerdos...¿Y cuándo ibas con tu mochila a cuestas con la cacerola colgada y tu saco de dormir? El año pasado aún estuve, pero claro, ya no es lo mismo. Apartamentos, hoteles, campings atestados de gente...Intentaremos seguir esta buena costumbre con las siguientes generaciones, que como ya sabrás, también les gusta un montón. Ya hay anécdotas bonitas para contar: las excursiones a las rocas, a coger estrellas de mar, cangrejos ermitaños...Que montamos la tienda de campaña, que yo primero... que tú no sabes, las partidas de cartas por las noches con el farolillo... Qué ganas de que llegue el verano.

Lakacerola dijo...

Nueve, a ver si repetimos, tal cual lo cuentas, desde Monforte de Lemos cogía el autocar los fines de semana a lo mochilero, el iglú, la esterilla y el saco de dormir, y al camping Rias Baixas, todavía conservo los aparejos.

EriKa dijo...

¡Anda que no te lo pasabas bien ni ná!.
No conozco esos bichos ciegos pero seguro que me darían yuyu también.
Bonitas fotos.

Besitos.