KACEROLADAS

welcome

A mi vecino José


Tengo un vecino que es un encanto, se llama José, unos 70 y pico años y el perfecto ejemplo de que todavía existe gente buena en el mundo. Os cuento:
LLevo viviendo en esta casa (planta baja) dos años y medio y al final de la calle viven José y su mujer en otra planta baja. La suya tiene un jardín que da al exterior y la mía un patio interior bastante abierto. Su jardín tiene muuuuuuchas plantas y a mi como ya sabéis me encantan, pero hay un problema. Así como él tiene el don de saber cultivarlas y ellas a su vez saber agradecerle sus cuidados, a mí los dioses no me han agraciado con ese don, con lo que según las estadísticas se me mueren alrededor del 90-95% de las plantas que caen en mis manos.
Como podréis imaginar, cada vez que paso por delante de su casa, me tengo que parar unos minutos para observar todas las que tiene y después de limpiarme la baba varias veces prosigo mi camino. Un buen día de este verano al aparcar el coche vi que estaba limpiando su jardín así que me armé de valor y después de saludarle y decirle que tenía un jardín precioso, le pedí si me podía dar un esqueje de una planta (por aquel entonces ya me había dejado una buena cantidad de dinero en los viveros y opté por empezar a pedir esquejes a la gente). El resultado fue que tuve que echar dos viajes a mi casa de lo cargada de plantas que iba, macetas incluidas. Cómo yo soy persona educada en las costumbres de antes no me parecía de recibo que me diera las macetas también con lo cual le dije que le repondría sus macetas, cosa que hice 3 o 4 días después.
Este post es para dedicárselo a mi vecino, porque después de aquel día, cada vez que me ve me tengo que llevar alguna planta, o limones de su limonero, o me da orégano de su cosecha, o me pregunta qué necesito. Yo sé que lo hace de corazón y no quiere nada a cambio pero de vez en cuando le llevo bizcocho hecho con sus limones, que a una le han enseñado a agradecer las cosas y además, me es imposible rechazar las plantas.






9 comentarios:

Menda. dijo...

Sí señorita!! Es de bien nacidos ser agradecidos. Estoy segura de que ahí vas a tener unos vecinos fieles para mucho tiempo.

Kassiopea. dijo...

Pues mola tener vecinos así.

alma máter dijo...

Qué gusto de vecino!! si yo te contará con la tribu que a veces me ha tocado compartir rellano...

Un beste y buen finde!

Logan y Lory dijo...

Esa es la clase de personas que todavía nos animan a creer en la bondad y la buena voluntad de los humanos. Además, es un lujo contar con vecinos así.

Un abrazo.

Enric Pérez dijo...

Yo creo que cuando la gente no vive tan amontonada en bloques y tiene espacio vital (casa, jardin, calle para las personas y no para los automóviles, etc) crece y vive de mejor humor y por tanto es más amable y dispuesta para con los demás.
Y si además te gusta Dido, pues fabuloso.

Petonets (Besitos).

Ciberculturalia dijo...

Estupenda forma de dar las gracias.
Me ha encantado.
Y que suerte tener un vecino tan generoso.
Un beos

Moi même-Anubis dijo...

Un aplauso para D. José, a mi tambien me encanta poder tener vecinos así y yo serlo para ellos, hay lugares donde ya ni se conocen los vecinos, Ah! por supuesto otro aplauso para tí, por saber como se corresponde a alguien que te dá cariño, limones, oregano y amistad. Otro aplauso porque me encanta como cuentas las cosas.
Yo como les dije a Logan y Lory, sigo agilitontada, aunque bien, solo es como muy poquisinmas ganas de escribir en el blog mio, nada importante, pocas ganas de darle a la tecla, ya se me pasará. Besos grandes que aunque no me apetece escribir, no os olvido.

Dean dijo...

Eso es un verdadero tesoro, ya no quedan vecinos así, enhorabuena.
Un saludo.

AZAHARA dijo...

Que vecinos más encantadores! A mí también me gustan mucho las plantas. :)