KACEROLADAS

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Las encuestas y yo


Seguro que a todos nos han hecho alguna vez una encuesta. Después de decirle al encuestador/a que no tenemos tiempo a lo que nos responde que solo serán 10 minutos, a lo que entonces empieza a ponérsenos cara de perro, a lo que empieza rapidamente a abrir su cuestionario sin mirarnos casi y por fin cuando ya insiste mucho pues accedemos mirando el reloj nerviosos, viene la maravillosa encuesta.
Entonces ya empiezo a ver de qué se trata exactamente, si es una encuesta de tipo general como por ejemplo:
- "¿dónde sueles hacer la compra:
a-en hipermercados
b-en supermercados
c-en la tienda del barrio
para la cual normalmente contesto la verdad, o si la encuesta trata sobre un producto o fabricante en particular y por ejemplo me preguntan:
- "¿qué marca de yogures consumes?"
a-danone
b-sweltesse
c-hacendado
ahí ya me pienso la respuesta, y dependiendo de la marca que yo consuma pues digo justamente la contraria. ¿Qué por qué lo hago? Pues muy fácil, el márketing dice que su objetivo es descubrir las necesidades del público y crear productos direccionados hacia dichas necesidades o ver en que pueden mejorar una determinada marca o producto, pero también es verdad que si un fabricante ve que un producto suyo tiene mucha demanda lo más probable es que le aumente el precio, con lo cual a mi me perjudica.
En general no me gustan las encuestas, es una manera de que la publicidad averigue como manejarnos, tambien nos crea necesidades que no tenemos y si saben demasiado de nuestros hábitos seremos más propensos a ser manipulados.
No pretendo con esto decirle a nadie que haga lo mismo que yo pero es que ¡odio las encuestas! y para reirnos un poco de ello os subo un vídeo de humor, espero que os guste.

4 comentarios:

Logan y Lory dijo...

Curioso mundo en de las encuestas y las estadísticas. La verdad nunca se nos hubiera ocurrido contestar lo contrario de lo que pensamos.

Hemos dejado en nuestro blog un premio para ti.

Un abrazo.

Nueve dijo...

Pues está muy bien pensado, pero para contestar así hay que pensar mucho, es decir, lo que piensas que es verdad, no decirlo, y luego pensar en lo que vas a decir y que no es verdad. Bueno, yo no me complico tanto, salvo al I.N.E. que son unos pesaditos y hay que decirles la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad..., a los demás les digo que no puedo contestarles, que estoy ocupadíiiisima. Lo siento por los encuestadores, sé que están cumpliendo su trabajo.

Hala, hasta la próxima.

Carmen dijo...

A mi tampoco me gustan nada y procuro evitarlas. Me he reído con el vídeo. Es genial. Un beso

Menda dijo...

Gracias por la visita!!!!
odio las encuestas, jajajaja, incluídas las telefónicas, que...'casualmente' hacen que mi mano tenga un tic nervioso con consecuencias fatales: COLGAR.